Profesionales autónomos existen muchos, desde abogados, contables hasta consultores. Lo que hace diferente estos negocios es que sus clientes no reciben productos sino servicios y conocimiento.

Los autónomos realmente venden relaciones con una promesa futura de cierto éxito para su cliente, haciendo a menudo difícil de comprobar la utilidad del servicio. Además es muy habitual que existan multitud de competidores peleando por conseguir la atención del mismo público, por lo que el trozo de pastel a repartir entre todos puede hacerse cada vez más pequeño.

Todos las que se dedican a estas actividades saben lo difícil que es diferenciarse de la competencia. Pero buscar esa “vaca púrpura” es más necesario que nunca hoy día.

¿Cuál es mi recomendación? Empieza con el contenido.

El contenido cobra especial importancia hoy día y, sin él, tu negocio se quedará atrás.

Lo primero de todo es dedicar tiempo a marketing. Sé que es muy habitual en el mundo del autónomo dedicar el 100% del tiempo a trabajar con tu cliente, pero si quieres tener un flujo constante de clientes es necesario que hagas tu trabajo y también seas activo en labores de marketing. Esto no quiere decir que tengas que conseguir centenares de clientes, sino simplemente los necesarios para mantener tu negocio funcionando.

En el caso de que consideres que no tienes tiempo o conocimientos para centrarte en labores de marketing, puede ser necesario delegar o externalizar estas tareas para centrarte en tus clientes y tu trabajo. Si haces esto, haz todas las comprobaciones necesarias para cerciorarte de que la otra persona entiende tu negocio y es capaz de transmitir el posicionamiento que a ti te interesa.

Antes de comenzar con tu estrategia de marketing de contenidos, debes definir claramente quién es tu cliente ideal. Si no lo haces, estarás gastando tiempo y dinero en acercarte a una persona que no tiene necesidad de comprarte… Tienes que conocer los problemas y preocupaciones de tus clientes y analizar cómo tus servicios pueden ayudarle. Llegados a este punto, mi consejo es que te especialices. No busques ofrecer de todo a todo el mundo. Selecciona un tipo de cliente que conozcas a la perfección y háblale de cómo puedes ayudarle.

El siguiente paso es establecer una estrategia de contenidos. La realidad es que muy pocos autónomos hacen esto. Establecer unos objetivos concretos y cuantificables, definir una línea editorial y decidir cómo vas a medir el éxito de estas acciones es imprescindible.

Si en tu actividad no vendes productos, es fundamental que demuestres que sabes de tu especialidad a través de contenido de calidad que ayude a transmitir confianza a tu cliente y credibilidad como profesional. Uno de tus objetivos debe ser posicionarte como referente en tu sector, en tu zona geográfica de influencia, demostrando que sabes cómo resolver los problemas a tus clientes.

Solicita recomendaciones a pasados clientes que demuestren tu buen desempeño como profesional, forma parte de asociaciones sectoriales, publica casos de éxito… recuerda siempre ser original y mostrar tu personalidad. ¡Intenta que tu contenido sea único y memorable!

¿Eres autónomo y no tienes una web profesional? No tiene que ser la web más bonita del mundo. Piensa en lo que le gustaría conocer de ti a tu cliente y enséñaselo.

Aunque no debe obsesionarte, el SEO es importante. Dale a Google lo que le gusta: contenido original, de calidad, con una adecuada densidad de palabras clave (número de veces que aparecen los conceptos más importantes en tus textos) gestiona adecuadamente las URL de tu web y las etiquetas de las imágenes que incluyas en tus contenidos.

Si consigues crear contenidos centrados en tu potencial cliente y no en tu propio negocio, estarás muy cerca de que ese lector contrate tus servicios.

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