¿Cuál es la clave para que tus clientes valoren más tu trabajo, paguen lo que realmente mereces y además lo hagan encantados? Efectivamente: la especialización.

Si somos capaces de establecer un foco claro en nuestro negocio, será más sencillo conseguir visibilidad, diferenciarse de la competencia y establecer estrategias de precio efectivas.

El problema de ser generalista es que no somos capaces de entender la problemática de un segmento concreto de clientes y eso nos hace ser uno más.

Muchos profesionales creen que sí ofrecen sus servicios a todo el mundo sus posibilidades de conseguir clientes aumentan, pero esto es totalmente falso. Cuanto más grande es el mercado al que te quieres dirigir más difícil es hacerte visible y más competencia existe. Si existe mucha competencia de profesionales que ofrecen lo mismo que tú, muchos clientes se decidirán con qué profesional trabajar simplemente por un motivo de precio.

Cuando hablo de especializarse y tener foco, hablo de comprender mejor que nadie a un tipo concreto de cliente, de modo que consigas convertirte en referencia en ese nicho en un plazo corto de tiempo. Tus clientes de nicho te verán como un profesional experto en sus problemáticas y confiarán más en ti.

No pretendas ser la referencia para todo el mundo: elige un nicho de mercado y hazte diferente.

¿Qué ventajas tiene la especialización por lo tanto?

  • Reduces tu competencia.
  • Te ayuda a aumentar tus precios.
  • Lograrás cerrar un porcentaje mayor de ventas.
  • Te permitirá posicionarte antes en el mercado.
  • Conectarás mucho mejor con ese público específico que elijas como cliente potencial.
  • Obtendrás mayor rendimiento en tus campañas de marketing al no pretender llegar de modo efectivo a todo el mundo.
  • Podrás identificar y alcanzar mejor tu segmento de clientes.

Si como profesional quieres crecer, aumentar tus ingresos y conseguir clientes mejores que valoren más tu trabajo, debes ser capaz de aportar valor a tu público objetivo. Y, para eso, nada mejor que especializarse.

Por ejemplo, si te dedicas a la gestión de redes sociales para PYMES, posicionarte como el mejor es sumamente complicado. Te llevará muchos años y esfuerzo hacerte un hueco en el mercado, ya que los clientes están prácticamente saturados de profesionales que ofrecen lo mismo. La clave está en elegir un nicho de mercado: restaurantes, hoteles, tiendas de moda, etc… Limita tu rango de actuación a un segmento concreto de mercado y sé capaz de entender realmente bien su problemática y sus necesidades concretas.

De esta manera, serás capaz de ofrecer mucho más valor a ese colectivo porque conoces sus dificultades, sus problemas y objetivos.

En lugar de ser un asesor inmobiliario generalista, especialízate en viviendas de lujo, primeras viviendas para jóvenes, alquileres para familias numerosas, etc… En vez de ser coach para directivos, pon foco en aquellos profesionales de más de 40 años que necesitan reinventarse profesionalmente. No ofrezcas campañas en Facebook para todo tipo de empresas, céntrate en academias de formación que estén en época de captación de alumnos y reduce el coste por lead.

¿Entiendes ahora las ventajas de poner foco, foco y más foco?